Miami Heat sigue firme en la final de la Conferencia Este de la NBA, tras derrotar en el segundo juego 106-101 a los Boston Celtics, que no supieron cerrar el final del encuentro.

Boston tiene un problema en esta final, que es no saber manejar los momentos críticos y la ventaja que logran sacar en algunos pasajes de los partidos.

Jimmy Butler y Goran Dragic fueron los verdugos de Boston.

En el caso del esloveno, lideró la tabla de anotaciones con 25 puntos, mientras que Butler totalizó 14, donde los 6 fueron en los últimos cuatro minutos. O sea, cuando el balón quemaba.

Este tercer juego es clave para Boston, que debe corregir ciertos puntos para manejar el juego. Sin embargo ahora jugará no solo contra los Heat, sino también con la presión.

Por PSN

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